Por Luis Leyva (PUCP / UNQ) Generalmente, la historia del Perú se suele enseñar desde una perspectiva local, es decir, centrándonos en los procesos nacionales, siempre con el contexto internacional como mero telón de fondo. Sin embargo, en pleno siglo XXI, persistir en una mirada nacional resulta anacrónico: en un mundo cada vez más globalizado
