Reseña | Adrián Lerner y Alberto Vergara (Eds.). Perú global. Explicar el Perú con el mundo. Volumen 2. Lima: Crítica; Fondo Editorial UP, 2026.

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Por Luis Leyva (University of Notre Dame)

Hace un año, al cerrar la reseña del primer volumen de Perú global, nos preguntábamos qué más podría aportar un segundo volumen a un proyecto que buscaba explicar el Perú desde la perspectiva de los Global Studies. La reciente publicación de Perú global. Explicar el Perú con el mundo. Volumen 2, editado por Adrián Lerner y Alberto Vergara (Lima: Crítica; Fondo Editorial UP, 2026) permite, finalmente, responderla. La pregunta no es menor: un lector que haya leído el primer volumen puede preguntarse ¿por qué dos volúmenes? ¿qué ofrece de novedoso el Volumen 2? ¿realmente es necesario leer ambos libros para entender el Perú global? Estas son las preguntas que guiarán la presente reseña.

La primera característica de este Volumen 2 es el marco temporal que abarcan sus 29 ensayos: a diferencia del primer volumen, los textos aquí reunidos suelen remontarse hacia 1950 y examinar, desde esa década, una serie de fenómenos y procesos históricos. Esto permite, por una parte, completar el marco temporal de los estudios del Volumen 1 -los cuales se detenían, en la mayoría de los casos, hacia esos años-, pero también ofrece una mirada más exhaustiva sobre procesos más recientes. Esta ampliación cronológica cobra sentido al considerar la intensificación de los procesos de globalización a lo largo del siglo XX, especialmente a partir de los años de la Guerra Fría. De este modo, el libro propone una lectura descentralizada de esa disputa internacional a partir de los distintos temas analizados en sus ensayos. Si bien es cierto que el Perú no escapó a las esferas de influencia de otras potencias durante el siglo XIX, las interconexiones estudiadas en este libro deben comprenderse dentro de la nueva lógica internacional producida tras el final de la Segunda Guerra Mundial y el establecimiento de la Organización de las Naciones Unidas. En ese sentido, un rasgo característico de este volumen es la presencia explícita del componente político-diplomático como factor explicativo en buena parte de los ensayos.

El libro se compone de cinco secciones que proponen lecturas conjuntas sobre distintos tipos de fenómenos: «culturas en movimiento», «modernizaciones», «violencias», «política y políticas del siglo XXI» y «dilemas presentes». Estos grandes ejes revelan la preocupación de los editores por vincular algunos de los trabajos con fenómenos recientes cuya dimensión global resulta indispensable para comprenderlos a cabalidad. Así, ensayos sobre la bonanza económica de inicios del siglo XXI, las políticas antidrogas, la gastronomía peruana, las movilizaciones juveniles, el proceso de vacunación contra la covid-19 o nuestras relaciones comerciales con China son algunos de los trabajos donde la tarea de explicar dichos procesos recae en politólogos, internacionalistas, sociólogos y economistas. Este mayor protagonismo de autores provenientes de otras áreas de las ciencias sociales -aparte de la Historia y las Humanidades- resulta particularmente importante en un contexto especialmente convulso en el que es necesario explicar estos fenómenos en un lenguaje ameno y accesible para el público general. Por otro lado, su presencia en este libro también les permite a muchos de estos autores complementar las ideas brindadas en otros espacios y canales de difusión de noticias (TV, radio, redes sociales), pues el formato escrito permite desarrollar con mayor detenimiento argumentos que, en otros medios, suelen presentarse de manera más breve.

A partir de la década de 1950, el Perú comenzó a cambiar radicalmente sus estructuras económicas, sociales y culturales, vinculándose cada vez más con debates y tendencias que comenzaron a arribar -cada vez con más fuerza- al país. La mayoría de los ensayos de este Volumen 2 dan cuenta de cómo el Perú no solo recibió las influencias externas, sino que en muchos casos las reapropió o aprovechó determinadas coyunturas a su favor. Por ejemplo, Jesús Cosamalón se pregunta, en su trabajo acerca de la música chicha peruana, en qué momento la cumbia caribeña que se tocaba en el Perú dio paso a la música chicha y en qué medida ello estuvo relacionado con las transformaciones económicas y sociales, así como con la incorporación de nuevas tecnologías en el consumo cotidiano. En cuanto al aspecto identitario, el ensayo de Joaquín Marreros aborda las influencias internacionales que incidieron en la organización del Movimiento Homosexual de Lima (MHOL) y por qué este tuvo características distintas de las otras colectividades gestadas en la región. En el ámbito religioso, resulta bastante interesante el aporte de Juan Miguel Espinoza acerca de la trayectoria intelectual de la Teología de la Liberación y su proyección global desde América Latina, destacando los vaivenes de la posición de la Iglesia Católica con respecto a ella y a algunos de sus principales impulsores, entre los que se encontraba el peruano Gustavo Gutiérrez. A nivel económico, el ensayo de Stephan Gruber pretende repensar los orígenes del neoliberalismo en el Perú a partir de la trayectoria de Pedro Beltrán desde la década de 1940, discutiendo cuán novedosa era realmente dicha propuesta ideológico-económica hacia 1980 bajo la figura de Hernando de Soto. En conjunto, estos trabajos permiten observar una reapropiación local de fenómenos y debates que estaban ocurriendo en otros espacios del globo y que, sin duda, tuvieron en el Perú un desarrollo particular.

Otro conjunto de trabajos nos ayuda a comprender determinadas decisiones tomadas por una serie de actores (personas o instituciones) en un contexto específico. El ensayo de Madai Urteaga explora, por ejemplo, las condiciones específicas que explican la manera en que se realizó la Reforma Agraria en el Perú, sus diferencias y particularidades con respecto a las que se hicieron en otros países de la región, señalando por qué esta, a pesar de ser masiva y redistributiva, no fue modernizante. A nivel urbanístico, el trabajo de Matteo Stiglich analiza las razones por las cuales los proyectos de una reforma urbana modernista no tuvieron éxito ni continuidad en el Perú de mediados de siglo, recurriendo para ello no solo a explicaciones de corte arquitectónico, sino también a la capacidad estatal y a la respuesta organizada de los nuevos grupos que arribaron a Lima en aquellos años. A nivel diplomático, Raúl Asensio analiza la ayuda brindada por España en la reconstrucción de la catedral del Cusco después del terremoto de 1950, señalando que este auxilio debe entenderse dentro de las lógicas de la Guerra Fría y, especialmente, como parte de las estrategias de diplomacia cultural de parte del régimen franquista para la inserción de España dentro de organismos de la ONU. También puede resaltarse el ensayo de Yusuke Murakami en el que analiza el contexto internacional como factor explicativo tanto de la supervivencia política de Alberto Fujimori en coyunturas polémicas -el shock económico o el autogolpe de 1992- como de su fallido tercer mandato tras su campaña de re-reelección en el 2000. Estos trabajos muestran que determinados eventos y procesos históricos solo pueden comprenderse atendiendo a las coyunturas específicas en las que ocurrieron, pues en otro contexto quizás el resultado habría sido distinto. En cierto modo, estos ensayos podrían revivir el interés por pensar seriamente algunos contrafácticos en la historia del Perú.1

Anteriormente se señaló que varios de los trabajos de este volumen correspondían a expertos provenientes de las ciencias sociales, especialmente en aquellos temas cuyos fenómenos son relativamente recientes y tienen una centralidad importante dentro de la agenda estatal, tales como la minería ilegal, las políticas antidrogas, la reforma educativa, la crisis migratoria venezolana, el surgimiento de la derecha radical peruana, las relaciones económicas con China o el desarrollo de las ciencias marítimas y políticas para enfrentar el cambio climático en el Perú. En conjunto, estos trabajos no pretenden ser solamente análisis de caso, sino que combinan un diagnóstico de la situación con reflexiones, sugerencias o recomendaciones, muchas veces basadas en el análisis comparado de políticas públicas. En ese sentido, este tipo de ensayos tienen una orientación distinta del resto: mientras los anteriormente mencionados suelen tener un carácter de balance general sobre determinada temática, estos últimos son más bien de carácter exploratorio y redactados con la pretensión de que tanto sus temas como sus propuestas sean discutidos más allá del entorno académico. En otras palabras, este último conjunto de ensayos destaca por su vocación de intervención en la esfera pública.

Tras la lectura integral de los dos volúmenes de Perú global, ¿estuvo el proyecto editorial a la altura de las expectativas? Creemos que sí. La propuesta de los editores (Adrián Lerner y Alberto Vergara) resulta especialmente valiosa por articular la rigurosidad histórica con el análisis de problemáticas contemporáneas, todo ello a partir de ensayos escritos en un lenguaje ameno y accesible para un público amplio. Perú global resulta importante no tanto porque el libro funcione como un nuevo manual que permita conocer la Historia del Perú -esa no fue nunca su intención-, sino porque ofrece una manera novedosa de aproximarse a estos procesos históricos y problemas actuales que difícilmente pueden comprenderse sin atender a su dimensión global. La participación de especialistas provenientes de diversas disciplinas -cada uno con sus propias herramientas y enfoques- enriquece el conjunto y nos muestra las múltiples aristas desde las cuales analizar este Perú global. En conjunto, la lectura de estos dos volúmenes nos permite explicar el Perú con el mundo.

  1. Tomamos como ejemplo el libro compilado por Eduardo Dargent y José Ragas, Contra-historia del Perú: ensayos de historia politica. Lima: Mitin, 2012. ↩︎

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